Por ANED pasaron muchísimos alumnos. Algunos encontraron un lugar para disfrutar de la danza, hacer amigos y expresarse. Otros descubrieron su vocación, siguieron estudiando y hoy son excelentes profesionales.
Y pocas cosas nos emocionan tanto como ver a aquellos alumnos que llegaron para aprender sus primeros pasos, recibirse de profesores y convertirse en nuestros colegas. ¡Qué orgullo!
Siempre buscamos enseñar con respeto, con amor y con la responsabilidad de dar lo mejor de nosotros.
Porque, después de 27 años, seguimos siendo eternos estudiantes de danza. Nos capacitamos, nos actualizamos y seguimos aprendiendo para brindarles lo mejor a quienes confían en nuestra enseñanza.
Pero en ANED también aprendemos otras cosas: el valor de la amistad, el compañerismo, el trabajo en equipo, la disciplina, la constancia y la satisfacción de alcanzar algo después de mucho esfuerzo.
Y nada de esto sería posible sin las familias. Gracias a cada mamá, papá, abuelo y a todas esas personas que acompañaron, esperaron, llevaron, trajeron, ayudaron con vestuarios y estuvieron presentes en cada presentación. Su esfuerzo también forma parte de nuestra historia.
Gracias a quienes estuvieron desde el comienzo, a quienes pasaron por nuestras aulas y a quienes hoy siguen compartiendo este camino.
Cada uno dejó algo en ANED y se llevó un pedacito de nosotros.
Hoy miramos hacia atrás con emoción y orgullo, y hacia adelante con las mismas ganas de seguir enseñando y aprendiendo.
Gracias por estos 27 años. Gracias por ser parte de nuestra historia.
¡Feliz aniversario, ANED! ❤️